lunes, 20 de diciembre de 2010

PRINCIPIOS GENERALES DE LA CAMPORA EN OLAVARRÍA

  • La Cámpora es una organización nacional que representa exclusivamente al gobierno de Cristina Fernández de Kirchner
  • La Cámpora como representante exclusivo del Proyecto Nacional, no participa de las internas políticas de la ciudad. Es una estructura orgánica autónoma y plenamente independiente, por lo tanto no permite ningún tipo de tutelaje político local.

EL OBJETIVO

  • Acercar a todos los vecinos de la ciudad al Gobierno de Cristina Kirchner con el objetivo de garantizar la continuidad del modelo en las elecciones de 2011
  • Acercar a los sectores excluidos y marginados de la ciudad de Olavarría las políticas sociales del Gobierno Nacional, como por ejemplo, La Ley de Asignación Universal por Hijo.

METODO DE TRABAJO

  • Militar Secundarios
  • “ “ Universidad
  • territorio ( Barrio, Clubes, Sociedades de Fomento etc.)

VALORES IMPRESCINDIBLES

  • LEALTAD. Ahora y siempre con el modelo económico, político y social llevado adelante por la Presidenta Cristina Kirchner
  • RESPONSABILIDAD. En cada acción política debemos tener sumamente presentes que somos los representantes del Gobierno Nacional en la ciudad de Olavarría.
  • VOCACIÓN DE SERVICIO. La Cámpora es organización política que se caracteriza por su gran entrega y trabajo militante.
  • SOLIDARIDAD. Con los sectores populares de nuestra ciudad que aun se encuentran en una situación de vulnerabilidad económica y social.

SÍNTESIS.

  • LA CAMPORA ES UNA ORGANIZACIÓN NACIONAL
  • NO PARTICIPA DE LA INTERNA POLÍTICA LOCAL
  • DISPUTA EL VOTO DE LOS VECINOS PARA GARANTIZAR LA REELECCIÓN DE CRISTINA EN EL 2011
  • LLEVA LAS POLÍTICAS SOCIALES A LOS SECTORES MAS VULNERABLES DE LA CIUDAD.
  • MILITA SECUNDARIOS, UNIVERSIDAD Y TERRITORIO
  • DESTACA VALORES COMO LA LEALTAD, LA RESPONSABILIDAD, LA VOCACIÓN DE SERVICIO Y LA SOLIDARIDAD.

jueves, 16 de diciembre de 2010

LA PESIMA GESTION DE MACRI

ES LA GRAN RESPONSABLE DE LOS HECHOS OCURRIDOS EN VILLA SOLDATI Y VILLA LUGANO

· Macri solo construyo 30 viviendas de las 11.000 que el Gobierno Nacional asigno a la Ciudad de Buenos Aires en el marco del Plan Federal de viviendas.

· Macri no lleva adelante ningún tipo de política económica y social que genere capacitación y empleo para poder incluir a los sectores mas vulnerables de la ciudad

· Macri al solicitar la intervención de la Policía Federal con la única intención de reprimir violentamente a las familias que se encontraban en el predio, puso de manifiesto su gran irresponsabilidad e ignorancia en la resolución de conflictos sociales, como también su profundo desprecio por aquellos ciudadanos de la Ciudad que aun se encuentran sin techo digno y en situación de grave pobreza.

Mientras el Gobierno de Macri exigía reprimir a las familias alojadas en el predio, el Gobierno Nacional debió intervenir en la Ciudad llamando al dialogo, reivindicando nuevamente a la política como herramienta de negociación y generadora de consensos, evitando hacer del Estado un simple instrumento de represión y mano dura como reclamaba el Jefe de Gobierno de la Ciudad.

CENTRO DE ESTUDIOS POLITICOS DE LA CAMPORA

Las elecciones nacionales de 2011 significarán un punto de inflexión en la historia de nuestro país. Como pocas veces, la decisión que tomemos como pueblo nos marcará definitivamente.

No hay espacios para la duda, las opciones son claras y contundentes: continuamos avanzando en el camino iniciado por Néstor Kirchner, profundizando las transformaciones realizadas durante el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner y consolidando un nuevo relato nacional y popular, o decidimos dar marcha atrás, bajo distintos ropajes, a recorrer senderos probadamente antipopulares.

La Cámpora, herramienta fundamental en el proceso de construcción del proyecto nacional-popular, sabe que el desafío político de cara al año electoral es determinante para el futuro de nuestra organización política y del pueblo.

Estamos convencidos que no sólo hay que militar para asegurar el triunfo eleccionario que garantice la continuidad de la gestión gubernamental y de las transformaciones estructurales que se están realizando, sino que también es fundamental organizar, potenciar y conducir las capacidades técnico-profesionales de los cuadros de la organización de cara al trasvasamiento generacional necesario para consolidar definitivamente el proyecto nacional y popular iniciado en el 2003.

La política es la herramienta más adecuada para impulsar transformaciones sociales. Bien lo saben los representantes, orgánicos o no, de los intereses concentrados, quienes, para conservar su poder, sistemáticamente buscan neutralizar la participación del pueblo y sus organizaciones en las diversas instancias de toma de decisiones sobre lo público.

Uno de los pilares fundamentales del modelo neoliberal radicó en la construcción simbólica del paradigma del técnico supuestamente apolítico. De esta manera la primacía del modelo del New managment público consolidó una idea: los campos del saber técnico y del saber político eran antitéticos. Esta concepción, que acarreó un desdibujamiento de los cuadros político-técnicos, redundaron en el copamiento de los espacios de la gestión gubernamental por parte de consultoras “independientes”, especialmente contratadas para ello.

Esta supuesta subsunción de la política a la técnica, máxima estratagema discursiva de la lógica de gestión neoliberal, generó profesionales supuestamente “asépticos”, “puros”, “independientes”, reproductores de esquemas del pensamiento hegemónico.

La recuperación de la política (uno de los resultados de la llegada de Kirchner a la presidencia), no simplemente como gestión administrativa de recursos escasos sino como herramienta de transformación social, además de potenciar la militancia, especialmente la juvenil, el debate sobre lo público-político, las perspectivas futuras de consolidación del modelo de desarrollo con inclusión social e integración regional, abrió las puertas para discutir el rol de los equipos políticos-técnicos en la construcción de la realidad efectiva.

En el Centro de Estudios Políticos-La Cámpora no creemos en el modelo del profesional liberal. Estamos convencidos que este momento histórico requiere de técnicos-profesionales comprometidos con su pueblo, que piensen y actúen la política y la gestión con solidez profesional y compromiso ideológico y afectivo.

No nos disfrazamos de independientes. Somos profesionales y técnicos, de sólida formación académica y con experiencia comprobada. Nos definimos como militantes de un proyecto político; apoyamos la gestión de gobierno y las transformaciones que se están llevando adelante desde el gobierno nacional.

Por esto, el mejor aporte que podemos hacer a su consolidación es poner nuestro conocimiento y nuestra experiencia al servicio de las necesidades del proyecto colectivo, convencidos que se puede hacer una gestión de calidad, eficiente y eficaz sin por ello tener que bajar banderas. Consideramos que la clave está en la integralidad y solidez del proyecto que nos engloba y en la definición de que es necesaria una gestión de carácter militante.

En este marco, decidimos constituir el Centro de Estudios Políticos de La Cámpora como un espacio de pensamiento sobre la política y la gestión, abierto y participativo a profesionales y expertos en distintas áreas, comprometidos con una visión común sobre cómo abordar los desafíos del presente y del futuro.

El CEP - La Cámpora es un ámbito de debate y reflexión colectiva sobre la gestión gubernamental; queremos participar del diseño y ejecución de las políticas públicas en distintas áreas y niveles. Es federal; está integrado por profesionales de distintas provincias y propicia la multiplicación de CEPs locales diseminados por todo el país, capaces de aglutinar las capacidades técnico-profesionales locales.

El CEP está en condiciones de:

ü Pensar líneas de acción para los tres niveles de gestión: municipal, provincial y nacional, aportando a la consolidación del proyecto nacional en cada jurisdicción y en función de las necesidades políticas del proyecto a nivel local.

ü Realizar diagnósticos e investigaciones de distintas características sobre diversas cuestiones propias de la gestión pública y trabaje en la actualización doctrinaria.

ü Monitorear gestiones públicas municipales, provinciales y nacional.

ü Preparar Planes de Gestión Pública.

ü Instalar temas de debate en la agenda público-política y propuestas de políticas públicas.

ü Constituir equipos interdisciplinarios con un triple perfil: técnico/académico, de gestión aplicada y de militancia.

ü Promover y dar la discusión sobre la gestión pública en distintos ámbitos, especialmente en la academia, el territorio y el espacio público.

ü Participar del proceso de formación política de la militancia del espacio.

ü Proveer de insumos argumentales y documentales a la militancia territorial sobre temas que requieran difusión.

ü Realizar publicaciones periódicas en distintos formatos y para distintos públicos.

El trabajo del CEP - La Cámpora se apoya en cuatro pilares fundamentales: Soberanía Política, Independencia Económica, Justicia Social, Integración Latinoamericana. Estos ejes reactualizan las tres banderas históricas del peronismo en un escenario de integración regional, estructurando la práctica política de nuestra identidad nacional y siendo el norte de la gestión de gobierno de Cristina Fernández de Kirchner.

¿Por qué elegimos estas 4 banderas?

La tradición nacional y popular representa nuestro acervo de cultura política con mayor densidad. En ella es posible encontrar los principios y fundamentos que encarnan nuestras banderas a lo largo de la historia de la Nación.

Venimos de los revolucionarios de Mayo de 1810, los héroes de las guerras de emancipación como Belgrano y San Martín, la figura conductora de Rosas, la resistencia de los gauchos bárbaros al proyecto civilizatorio, la experiencia Yrigoyenista, la llegada del gobierno popular de los trabajadores con Perón y de Evita en 1945, la gesta de la resistencia peronista, la experiencia de los setenta y la lucha contra el neoliberalismo.

Soberanía Política, Independencia Económica y Justicia Social significaron, y significan, mucho más que tres argumentos para encausar un proyecto de país. Son tres pilares que sumados hoy al de “Integración Latinoamericana” nos dotan de identidad en la construcción de un nosotros como pueblo. Un nosotros que debió ser reafirmado y reconducido como correlato de los cimbronazos recibidos en la historia argentina contemporánea.

Por esta razón, aparece la convicción militante, hoy más que nunca, de reafirmar nuestro proyecto en estas cuatro banderas cargadas de mística y de sueños, que llevan el peso incalculable del valor de tantos hombres y mujeres de nuestra tierra que imaginaron, traspiraron, e incluso dieron su vida por este proyecto de patria libre, justa y soberana, en el marco de una Latinoamérica unida.


Conmemoramos 200 años de la Revolución de Mayo, donde iniciamos nuestro camino hacia la soberanía. A diferencia del Centenario, la historia nos encuentra en la senda soñada por los patriotas de aquella gesta.

Una de las claves más tangibles del modelo iniciado en el 2003 es la recuperación de la política nacional y popular. Es decir, el ejercicio de tomar decisiones en favor de un proyecto que privilegie los intereses del conjunto de la población y en especial represente un beneficio concreto hacia los sectores populares.

Hablamos de recuperación, pues el proyecto neoliberal optó deliberadamente por relativizar el principio de soberanía política argumentando su caducidad frente a una sociedad globalizada. Su discurso tendía a reemplazar el juego político entre fuerzas antagónicas por una administración de carácter tecnocrático de aparente neutralidad, que en rigor sólo benefició a los capitales concentrados.

Durante aquel período, la enajenación de nuestra historia y la pérdida de la autonomía nacional, fueron plasmados en el diseño de una política exterior basada en la alineación automática a los intereses de la potencia norteamericana.

El cambio paradigmático, a partir del 25 de mayo del 2003, consistió en reorientar decisiones buscando fortalecer el principio de Soberanía Política. De esta manera, animada y sostenida por la movilización popular, la política retoma su condición de herramienta para la satisfacción de demandas y organización de la sociedad en su conjunto, colocando como eje fundamental la revalorización de nuestra soberanía.

La independencia económica como concepto y su ejercicio como acción aparecen hoy más vigentes que nunca para el desarrollo y consolidación de una patria libre, justa y soberana. No pretendemos encerrarnos en planteos vetustos o anacrónicos, negando la evolución y complejidad que ha evidenciado el desarrollo del sistema capitalista en los últimos cincuenta años, donde la globalización de los mercados, los sistemas productivos, y la complejización de las relaciones comerciales, productivas y laborales han evidenciado un cambio sustancial. Por el contrario, pretendemos quitar el velo a lo que nos parece evidente: que todo proceso de desarrollo nacional exitoso ha tenido como eje rector la independencia económica, entendida como el manejo soberano de los principales resortes de la economía doméstica, la construcción de autonomía en materia de educación, ciencia y tecnología, y la consolidación de una industria crecientemente compleja, dinámica y diversificada que descanse en inversiones productivas, posibilitando la generación de empleo de calidad con elevados y crecientes salarios reales y una mejor distribución funcional del ingreso, como principales motores dinamizadores del desarrollo económico.

El ejercicio de la independencia económica requiere un manejo macroeconómico y del sistema financiero al servicio del desarrollo, evitando las trilladas recetas neoliberales que han impuesto los organismos multilaterales, principalmente las del Fondo Monetario Internacional (FMI), que condujeron a nuestros países a crisis recurrentes con impactos sociales devastadores; requiere un decidido apoyo a la diversificación y complejización del aparato productivo promoviendo industrias dinámicas e innovadoras, donde el capital nacional no rentista y las PyMEs juegan un rol fundamental; requiere generar e implementar mecanismos para controlar y redireccionar las estrategias de los grandes grupos concentrados, nacionales o extranjeros, para que en lugar de buscar rentas socialmente improductivas aprovechando su posición dominante, dediquen sus esfuerzos a mejorar su competitividad asumiendo inversiones de riesgo en el país y generando empleo de calidad; requiere hacer grandes esfuerzos para desarrollar el sistema educativo y de ciencia y tecnología, para recuperar el control de las principales fuentes del trabajo de calidad y de la competitividad genuinas; requiere extraer y aprovechar las rentas extraordinarias originadas en recursos naturales al servicio del desarrollo del conjunto de las fuerzas productivas y sociales; requiere la consolidación de una infraestructura que sustente los procesos de expansión y conecte la economía a lo largo y ancho del territorio nacional; requiere la recuperación del mercado interno para apuntalar la generación de valor agregado local.

Estos principios básicos, abandonados durante la década del noventa en nuestro país, han sido recuperados con más fuerza que nunca en el proceso iniciado en el año 2003. Desde entonces, Argentina ha transitado un cambio trascendental en su modelo económico, abandonando las recetas basadas en la acumulación vía especulación financiera con graves consecuencias en cuanto a destrucción del aparato productivo, de puestos de trabajo y distribución del ingreso, dando paso a un modelo basado en el desarrollo productivo con eje en la expansión de la industria y el trabajo nacional, sustentado en la generación de competitividad genuina, apoyado en el fortalecimiento del mercado interno y en un adecuado manejo macroeconómico.

La economía argentina logró por primera vez en décadas tornar compatible el equilibrio externo con la reducción del desempleo, el equilibrio de las cuentas públicas con la reducción de la pobreza y la indigencia, el desendeudamiento con el desarrollo industrial, el crecimiento del mercado interno con el salto exportador, el record de la inversión con una fuerte reducción de la desigualdad.

Estos logros no fueron obra del azar, ni del “viento de cola”, sino que se sustentaron en la férrea decisión política de quienes condujeron este proceso, Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner. Luego de décadas, nuevamente, se puso la política económica al servicio de la sociedad, retomando y buscando consolidar la histórica bandera de la independencia económica. Esto se plasmó en medidas complementarias y consistentes en el campo macroeconómico y productivo, incluyendo la regulación de mercados concentrados y la política exterior, así como en lo referido a desarrollo científico, tecnológico y de infraestructura, que se retroalimentaron generando un entorno que volcó los esfuerzos sociales hacia las actividades más deseables para el desarrollo del país, por su impacto en el empleo, el crecimiento, la dinámica tecnológica, la agregación de valor local y la distribución del ingreso.

La independencia económica como concepto y como eje rector de la acción concreta está más vigente que nunca si procuramos pensar y trabajar por una nación libre, justa y soberana.

Justicia Social no es asistencialismo, beneficencia o teoría del derrame. Muchas de estas concepciones formaron parte del discurso hegemónico de la década del noventa. Se pretendió simplificar una realidad compleja, haciendo que la política social se focalice en acciones puntuales, con un enfoque paliativo de los impactos estructurales de la política neoliberal: incremento de las tasas de pobreza y desocupación, desintegración de los lazos sociales y fragmentación social inéditas en la historia contemporánea de nuestro país.

La homogeneización de las políticas sociales no hacen sino reproducir desde una lógica estatal una práctica característica del mercado. Para garantizar los derechos universales se requiere tomar como punto de partida una visión integral de las políticas sociales, atendiendo a elementos tan complejos como las fuentes de financiamiento y la reorientación de políticas ajustadas a la diversidad de necesidades y capacidades económicas de los potenciales beneficiarios.

Se hace necesario no incurrir en la falaz dicotomía entre políticas focalizadas o universales. Las políticas sociales deben entenderse como integrales y su objetivo prioritario dirigirse a la inclusión social a través de la generación de empleo, que es en definitiva la mejor política social.

Las capacidades del Estado deben poner el acento en la articulación de un proyecto económico y social con eje en el trabajo decente como motor principal para conseguir un país justo e igualitario. Este aspecto cobra vital importancia en relación a los sectores más vulnerables, habida cuenta que son éstos los que demandan al Estado mayores esfuerzos para integrarlos al crecimiento económico.

Se hace también necesario proteger a los sectores más indefensos, como son los niños y los jubilados, quienes se encuentran excluidos de la obtención de ciertos beneficios vinculados a la dinámica del trabajo. La respuesta a estos sectores debe darse a través de la aplicación de políticas públicas, desde una construcción colectiva de promoción, igualación y protección integral de derechos, que permita mejorar la calidad de vida de los hogares más desprotegidos.

La erradicación de la pobreza tiene que ser abordada con políticas públicas, económicas y sociales complementarias que promuevan la integración social a través de la generación de condiciones que favorezcan mayores niveles de justicia social articulando recursos y capacidades disponibles en el territorio para hacer efectivas las oportunidades de inclusión real. El fortalecimiento de las capacidades personales y sociales, el acceso a los bienes públicos básicos y la reconstrucción de las redes sociales deben conformar los objetivos estratégicos de todas las políticas sociales. La tarea no es sencilla pero, como dice nuestra presidenta Cristina Fernández de Kirchner, “Mientras haya un pobre, un argentino que no haya conseguido un trabajo decente y registrado, queda camino por andar

Por otro lado, resulta fundamental para que se haga efectiva la justicia social que se continué en la búsqueda de la memoria, la verdad, la justicia y el castigo a los responsables civiles y militares de la sangrienta dictadura que tuvo lugar en entre 1976 y 1983, que generó condiciones de posibilidad para la implementación de las políticas que se cristalizaron en la crisis social hacia fines del 2001.

Asimismo, se torna vital la igualación de los derechos civiles, políticos, económicos y culturales. Para que estos derechos se hagan efectivos se requiere una justicia comprometida con la letra consagrada en la Constitución Nacional, con mecanismos de transparencia en la selección de todos sus miembros, mejorando la calidad institucional y permitiendo reconciliar a las instituciones con la sociedad.

La justicia social también debe ser una lente a través de la cual pensar las políticas de seguridad. El aumento del delito es un fenómeno multicausal, resultante en gran medida de la persistencia de importantes desigualdades sociales y altos niveles de exclusión. En consecuencia, no hay solución posible al problema de la seguridad si no se mejoran, como primera medida, las condiciones socioeconómicas de la población. La represión, el endurecimiento de penas o al aumento del despliegue policial territorial son políticas que se han comprobado ineficaces para prevenir y disminuir los índices del delito y sólo pretenden dar una respuesta rápida y simple sin atender la problemática de fondo.

La democratización y modernización de las instituciones de seguridad interior y el servicio penitenciario son medidas necesarias que deben darse en el marco de un cambio de paradigma respecto del abordaje del delito y la violencia que, sin desvalorizar los aportes que pueden realizar las instituciones policiales, incluyan y comprometan a otras agencias gubernamentales y actores no gubernamentales en el abordaje y resolución del problema.

En el mismo sentido, las políticas de la actual gestión ponen de relieve que uno de los pilares fundamentales en los que debe basarse una amplia concepción de la justicia social es la no criminalización de la protesta. Reivindicando, así, la movilización popular como una forma legítima de participación dentro de un sistema verdaderamente democrático.

El nuevo proyecto nacional encabezado por Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner significó una ruptura respecto del paradigma neoliberal que caracterizó la política exterior durante los anteriores gobiernos y llevaron a nuestro país a la subordinación y dependencia con las grandes potencias hegemónicas. La llegada al gobierno de Néstor Kirchner, dio inicio a una etapa en donde se reestablecieron y ampliaron los márgenes de la autonomía nacional como un eje fundamental de la política exterior, al mismo tiempo que el desarrollo nacional y la reducción de las desigualdades sociales se configuraron como elementos a defender en el escenario internacional.

Partiendo del fortalecimiento del derecho internacional y de la reconstrucción del multilateralismo como condiciones básicas para el respeto de la dignidad de los pueblos y la consecución de las prioridades nacionales, a partir del 2003, Argentina abandonó el patrón de las “relaciones carnales” y el alineamiento automático con los Estados Unidos y priorizó en su política exterior la construcción de una América Latina unida sustentada en los ideales de democracia y justicia social. Así, el MERCOSUR, y luego la UNASUR, se consolidaron como los ámbitos prioritarios de nuestro país para su proyección y posicionamiento internacional. Se erigieron como los espacios estratégicos para el desarrollo de políticas comunes que defiendan los intereses nacionales y para la resolución autónoma de los conflictos regionales.

En este sentido, el entierro del ALCA, promovido por los Estados Unidos para afianzar su injerencia en la región y promover sus intereses nacionales, significó un duro golpe a sus planes de intervención en los asuntos latinoamericanos y la recuperación de la soberanía regional, hoy ampliamente fortalecida. Sin embargo, ello no implicó desconocer la importancia del mantenimiento de relaciones con las potencias desarrolladas, a través de relaciones responsables, revalorizando al mismo tiempo las relaciones Sur-Sur, diversificando e intensificando vínculos políticos y comerciales, otrora monopolizados por las potencias centrales, con los países en desarrollo y las potencias emergentes.

Este nuevo lineamiento también tuvo su correlato en la posición internacional tomada por nuestro país en los distintos organismos multilaterales. La arquitectura internacional debe dar cuenta de los cambios operados en el sistema internacional y, en este sentido, Argentina sostuvo la necesidad de una mayor representación de los países en desarrollo en los organismos multilaterales y en la necesidad de garantizar una regulación equitativa del comercio internacional que respete y considere sus intereses.

Este nuevo posicionamiento, en una actitud positivamente disonante con la actuación argentina durante la década del noventa, también se reflejó en la relación con los organismos multilaterales de crédito. En contraposición al aumento del endeudamiento externo y el cumplimiento omiso de las condicionalidades impuestas por estos organismos durante la década pasada, nuestro país decidió la cancelación anticipada de deuda con el FMI y, poniendo fin a la tutela de este organismo, recuperó su independencia en el manejo de la política económica nacional.

viernes, 3 de diciembre de 2010

Hugo Presman

LA CEGUERA DE LA BURGUESÍA NACIONAL

Los empresarios más importantes (entre ochocientos y mil) tienen una cita anual en el Coloquio del Instituto para el Desarrollo Empresarial de la Argentina ( IDEA). La sigla da como resultado una palabra cuyo significado según el diccionario es “entendimiento que se limita al simple conocimiento de una cosa. Intención de hacer algo. Plan para realizar alguna cosa. Intención de hacer algo. Concepto formado sobre algo o alguien. Ingenio. Convicciones, creencias opiniones”

El Coloquio reúne a empresarios de distintas actividades como Cristiano Ratazzi de la industria automotriz y Hugo Biolcatti que preside la Sociedad Rural. A Gustavo Grobocopatel denominado “el rey de la soja” y a Luis Pagani presidente de Arcor. Y hacia el cónclave van a exponer desde “periodistas independientes” a los políticos que tratan de ser su representación política. Aunque desde la crisis del 2001 algunos de los empresarios como Macri y De Narváez intentan suprimir a los intermediarios y representarse a sí mismos con apoyo popular.

Lo que produce perplejidad es que las ideas liberales de los sectores agropecuarios sean suscriptas y apoyadas con notable entusiasmo por la burguesía industrial. Si los empresarios campestres representan a una clase dominante pero no dirigente, los industriales por su nacimiento y desarrollo están históricamente alienados por las ideas pastoriles. Así ambos grupos son librecambistas, denostadores del Estado, antisindicalistas, adoradores del mercado, discriminadores de “los negros”, reivindicadores de las calles sin protestas, sostenedores de la mano dura y de la construcción de cárceles para los delincuentes, poseedores exclusivos de la vocación por el trabajo, admiradores de los países hegemónicos con los cuales son serviles, denigradores sistemáticos del país y de los gobiernos populares. Pregonan en público que pagan todos los impuestos pero en privado cuentan sus hazañas elusivas como quintaesencia del vivo. Gritan contra la inflación que muchos de ellos determinan, se conduelen por la pobreza que producen las políticas que promueven, lagrimean por la distribución del ingreso ( aunque se oponen a la participación de los trabajadores en las utilidades) porque le aumenten las alícuotas impositivas: alientan la informalidad laboral y los contratos basura mientras viven pendientes de las evaluaciones que del país hacen en el exterior. Por su alienación cultural e ideológica aborrecen de los gobiernos populistas, aunque les vaya muy bien.

Los empresarios agropecuarios viven con nostalgias del Primer Centenario y de los gobiernos de Menem que ejecutó muchas de sus propuestas ideológicas aunque al final del ciclo del riojano, la mayor parte de los campos estaban hipotecados. Los industriales añoran aquel período que le vendió la ilusión del primer mundo, mientras la mayor parte de las empresas fabriles cerraban. Parecen gladiadores romanos, sin espíritu de lucha (los más poderosos vendieron sus empresas) que ante el poder romano y antes de perecer saludaban: “Ave César, los que van a morir te saludan”

martes, 30 de noviembre de 2010

La buena voluntad kantiana

Por Rubén Dri*


Los partidos de izquierda y semiizquierda, llamados de centroizquierda, se sienten en su propia salsa cuando el Gobierno presenta rasgos reaccionarios y represivos. La contradicción aparece entonces con absoluta claridad, sin peligro alguno de confusión. La realidad se enturbia cuando el gobierno de turno presenta rasgos populares o, en todo caso, que benefician a los sectores populares. Dichos partidos necesitan que el Gobierno sea reaccionario. De esa manera, piensan que tienen espacio para su crecimiento, sin ningún tipo de confusión. Los hechos del presente gobierno desmienten esa pretendida realidad. ¿Cómo hacer entonces para que esa necesidad se transforme en realidad, o sea creída como tal? Es allí donde viene en su auxilio Kant, ese gran filósofo de fines del siglo XVIII. Dice Kant al inicio de Fundamentación de la metafísica de las costumbres: “Ni en el mundo, ni, en general, tampoco fuera del mundo, es posible pensar nada que pueda considerarse como bueno sin restricción, a no ser tan sólo una buena voluntad”, es decir, una buena intención. No se trata de hechos sino de intenciones. Son éstas las que cuentan. En consecuencia, todos los hechos deben ser juzgados según sus intenciones.

Para cortar por lo sano, representantes de esos partidos de izquierda directamente afirman que la única intención o voluntad de los Kirchner es “robar”. Con ello, no hay hecho que se salve, pues todos ellos tienen como única intención el robo. El asunto queda así plenamente clarificado. Todos los hechos del Gobierno serán pasados por este tamiz. La política de los derechos humanos en la realidad, independientemente de las intenciones, ha producido hechos que los sectores del campo popular, con los movimientos de derechos humanos a la cabeza, reclamaban insistentemente. Los genocidas están siendo juzgados y condenados, la jefatura del Ejército fue desmantelada, la Corte Suprema de la ignominia fue descabezada y, en su lugar, fueron elegidos miembros de intachables antecedentes. ¿Qué dicen al respecto nuestros kantianos? Todo eso lo hace el Gobierno para tapar sus negocios, para cooptar a los movimientos populares y, en especial, a los de derechos humanos. Además, el juicio a los genocidas ya estaba “en la corriente” (sic!). Mientras practica una política de derechos humanos del pasado, los derechos humanos del presente son pisoteados.

Latinoamérica vive una nueva etapa de su historia. Por primera vez, desde las luchas de Felipe Varela contra la política genocida de Mitre, se habla de la Patria Grande Latinoamericana. El proyecto del ALCA de Bush naufraga en las aguas de Mar del Plata; el Mercosur, con todas sus contradicciones, experimenta verdaderos avances, se forma la Unasur. Por primera vez se unen todos los presidentes latinoamericanos para rechazar el golpe de Estado contra uno de ellos. ¿Qué dicen nuestros kantianos? Por ahí va la corriente y, en todo caso, se trata de “negocios”. Para algunos es peor, pues afirman que la Argentina es el freno para estos avances latinoamericanos.

Viene luego el movimiento “golpista” de las corporaciones agrarias, denominado “del campo”, que sometió al país a un feroz lo-ckout comandado por la “democrática” Sociedad Rural y protagonizado por los Panzers de la Federación Agraria. El problema giró alrededor de la 125. ¿Qué opinaron nuestros kantianos? Que toda la culpa del conflicto es del Gobierno porque las retenciones eran para pagar la deuda externa y, por otra parte, no propuso “retenciones segmentadas”. En realidad todas las propuestas del Gobierno haciendo concesiones a los pequeños productores fueron rechazadas, lo que indicaba a las claras que no se trataba de segmentar las retenciones. Finalmente, se llega a las votaciones en ambas cámaras. En Diputados es donde se lucen los kantianos. El hecho, no la intención, era votar a favor o en contra de la 125. Si se votaba a favor se estaba con el Gobierno; si, en contra, con la Sociedad Rural y sus socios. La intención de nuestros kantianos desmintió el hecho: votaron por las retenciones segmentadas. Lo único bueno, como afirma Kant, es la “buena voluntad” o la pureza de intención. Los hechos son despreciables. Tuvo que ser el jefe de los Panzers de la FA, Eduardo Buzzi, quien finalmente aclarase la naturaleza del conflicto que en vano muchos habíamos denunciado. “La consigna es –afirmó en una reunión de productores agropecuarios– desgastar a este gobierno.”

Viene ahora otra ocasión brillante para que un partido de centroizquierda como Proyecto Sur muestre definitivamente que ha incorporado la buena voluntad a su política de desgaste del Gobierno, con lo que piensa acrecentar su espacio político. Se trata de la votación del 82 por ciento a los jubilados. Como partido de izquierda, Proyecto Sur está a favor de la medida. Por otra parte, sabe, y lo ha dicho su jefe, que aprobar tal medida sin proponer la fuente de financiamiento es una irresponsabilidad. ¿Qué hace entonces? Da el quórum para el debate. Presenta la propuesta de financiamiento. Con ello, su buena voluntad ha sido plenamente demostrada. Ha salvado sus principios. Ahora sabe que si da quórum para la votación se aprobará la propuesta del 82 por ciento que había declarado como “irresponsable”. El dar el quórum está en los despreciables hechos. No tiene importancia. Su buena voluntad está a salvo.

* Filósofo, profesor consulto de la Facultad de Ciencias Sociales (UBA).

viernes, 26 de noviembre de 2010

Treinta y seis Razones para seguir acompañando a Cristina.

1- Depuración de la Corte Suprema de Justicia.

2-Reestructuración de la deuda externa con quita del 64% a favor del país y alargamiento a 30 años y la mitad nominada en pesos (no dólares)
3-Puesta en marcha de los juicios a los represores impunes de la dictadura militar.
5 -Anulación de la Obediencia Debida, Punto Final e Indultos.
6 -Descenso de la pobreza de mas del 50 % del 2002, a menos del 25 % actual.
7 -Descenso de la desocupación del 25% del 2002, a menos del 8 % actual.
8 -Restitución con reintegro del 13% que les sacó Menem y De la Rua a estatales y jubilados.
9 -Sepultura del ALCA y consolidación del MERCOSUR. Integración regional en vez de subordinación a las potencias extranjeras.

10- Derogación de la Ley Banelco de Flexibilización Laboral.
11- Trece aumentos consecutivos por decreto en las jubilaciones, y ahora Movilidad Jubilatoria POR LEY
12 -Nacionalización de la Fábrica Militar de Aviones de Córdoba (Ex-Lockhed Martín)
13 -Recuperación de Aguas Argentinas y tren Roca.
14 -Estatización del Correo Argentino destruido por la Familia Macri.

15- Estatización de Aerolíneas.
16 -Estatización de las AFJP
17 -Distribución del ingreso al 43% para los trabajadores (estamos apenas a 7 puntos del 50% a 50%).
18 -1.800.000 nuevos jubilados con aportes parciales que estaban destinados a ser mendigos y que no los iba a jubilar ningún gobierno.
19- Superávit fiscal y comercial // vendemos mas a otros países y compramos lo necesario para seguir creciendo.

20- Ley de matrimonio igualitario. Lo que implica mayor respeto de las minorías y una profundización de la democracia.
21- U$S 50.000 millones de reserva en el Banco Central (Néstor Kirchner asumió con U$S 9.000 millones)
22 -Ninguna quiebra del sistema financiero.
23 -No más presiones y manipulación del Fondo Monetario Internacional y otras instituciones internacionales.
24-No más ajuste que terminan sacándole ingresos a los que menos tienen , como sucedió en gobiernos anteriores.
25 -No más recortes saláriales.
26- Ningún tipo de represión a la protesta social y ningún muerto en las calles, lo que pone de manifiesto una gran vocación demócrata.
27- Ante la crisis mundial, paquete estatal de $111.000 millones en infraestructura, préstamos, créditos al consumo, viviendas. Ni un peso a los bancos.
28 -Impulso a la Ley de Medios, para que el 66% de las señales de aire no sean de explotación comercial / sino cultural.(se acaban los monopolios que manejan el país de acuerdo a sus mezquinos intereses.).
29 -Presupuesto educativo del 1,2% al 6% del PBI ( record)
30- Aprobación Parlamentaria de la mayor parte de las iniciativas ( La Presidenta solo emitió tres decretos de necesidad y urgencia. Menem en los primeros siete años había decretado 398 DNU )
31 -Coparticipación del 30 % de las retenciones a la soja con el resto de las Provincias.
32 -Creación del Museo de la Memoria en la Ex ESMA
33 -Las tarifas más baratas en transporte, servicios y combustibles de toda Sud America.

34 -Reglamentación de la Ley de Bosques.
35- Desplazamiento del Dólar como moneda de intercambio (firma de swaps con Brasil y China)

36-Fútbol para todos y no solo para aquellos que pueden pagar un codificado.

QUE PASA REALMENTE EN EL I.N.D.E.C

El instituto nacional de estadística y censo INDEC es la herramienta que le provee información sobre la realidad social y económica al Estado para que los gobiernos puedan llevar adelante las políticas publicas necesarias y así mejorar la calidad de vida de todos los habitantes.

Los procedimientos metodológicos que utiliza el organismo son sumamente complejos, los especialistas en metodología y estadística que actualmente trabajan en el I.NDEC poseen una rigurosidad científica de primer nivel y son reconocidos internacionalmente entonces ¿ porque la oposición busca intervenir el organismo? ¿ que esconden algunos políticos y periodistas que buscan por todos los medios hacerse de la dirección del INDEC?

Buscan que pueda resurgir un negocio de 37.000 Millones de dólares. Nos mienten cuando dicen que buscan la intervención para mejorar los métodos y las formas de trabajo, pues como bien saben ellos, nuestros técnicos son grandes científicos y la metodología utilizada es la misma que se usa en los principales países del mundo. Las corporaciones económicas negocian a través del pago de jugosas comisiones con los políticos de la oposición y algunos periodistas, para que éstos les puedan facilitar este fabuloso negocio que funciona de la siguiente manera;

El 25% de la deuda externa argentina unos 37.000 millones de dólares, son bonos indexados por la inflación, es decir el Estado emite un titulo publico, las grandes corporaciones económicas lo compran y el precio de ese titulo sube o baja a medida que aumenta o disminuye el índice de precios ( la inflación) medida por el INDEC.

Actualmente la inflación medida por este instituto es del 11% anual, para las consultoras privadas es del 23%. Si la oposición consigue quedarse con la dirección del INDEC y utilizar las mediciones privadas que obviamente son manipuladas para generar el negocio, el Estado debería pagar a los tenedores de los títulos por cada punto que se suba en la medición de la inflación 1800 millones. Solo en este año el Estado Argentino y por ende todos nosotros como sociedad habríamos perdido 11.600 millones. Gracias al gobierno de Cristina Fernández y a los técnicos del INDEC que no se prestan al negocio, esos miles de millones no van a los dueños de los bancos, de los medios de comunicación y a los grandes terratenientes que son quienes poseen la mayoría de los títulos. Muy por el contrario el gobierno nacional, en lugar de generarles el espectacular negocio a los mismos de siempre, utiliza ese dinero legítimamente para financiar a las empresas pequeñas que son las que verdaderamente generan puestos de trabajo y permiten al país volverse cada vez mas productivo y competitivo. Esos miles de millones que el Estado no les paga a esos pocos empresarios acostumbrados a manejar el país, son utilizados por esta gestión para pagar el aumento de las jubilaciones, la asignación universal y financiar la gran cantidad de obras publicas que se están realizando. Gracias por acompañarnos día a día en la reconstrucción de nuestro querido país.

LO QUE HAY DETRÁS DEL INTENTO DE GOLPE DE ESTADO EN ECUADOR

El Estado es una gran institución que concentra tanto el poder político como el poder económico de toda una sociedad. En una sociedad habitan distintos sectores económicos que tratan de apoderarse del poder y los recursos del Estado para poder imponer un modelo económico que sirva a sus propios interés sectoriales en perjuicio del resto de la actividad económica y de la sociedad. Algunas veces estos sectores van a elecciones con partidos de derecha o enmascarados en partidos de centro y otras veces cuando no pueden ganar las elecciones ya que su intereses son mezquinos y Anti-pueblo buscan cualquier excusa para tratar de generar Golpes de Estado y por medio de la fuerza quitarle el poder a los gobiernos elegidos democráticamente por el pueblo. Generalmente los países donde se producen estos golpes, son países subdesarrollados económicamente, productores de alimentos y materias primas, sin una gran industria por lo tanto subordinados en el mercado económico internacional. Los países mas desarrollados económicamente, mas industrializados y por lo tanto mas poderosos del mundo a pesar de su condena formal a este tipo de accionar , alientan y financian los Golpes de Estado para poder seguir manteniendo su dominio económico y así evitar que los países en vía de desarrollo progresen económicamente, se industrialicen, ganen mercados y se conviertan en una competencia para sus industrias, lo que generaría que estos países centrales produzcan y vendan menos y como consecuencia disminuya la calidad de vida de sus habitantes. Cuando no están dadas las condiciones para financiar y promover Golpes de Estado , estos países utilizan instituciones económicas como el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial facilitando ayudas y recetas que son verdaderos salvavidas de plomo, terminan por hundir a las economías emergentes y de esta manera siguen mantenido el atraso económico de nuestros países y por lo tanto conservan su dominio y sus privilegios. El sistema Capitalista es sumamente competitivo, no hay lugar para el desarrollo económico de todos los países al mismo tiempo, en esta competencia el que mas se desarrolla industrial y tecnológicamente impone sus productos a los demás países logra enriquecerse y sus sociedades mejoran. De aquí se entiende que los países que actualmente están ganando esta competencia traten por todos los medios eliminar a aquellos países que el día de mañana puedan desarrollarse y convertirse en una competencia. No caben dudas que hemos aprendido de la historia, hemos aprendido las consecuencias que se suceden cuando un gobierno y su pueblo son rehenes de las oligarquías de su propia tierra y de la opresión y explotación de los países dominantes. El jueves pasado asistimos a un acontecimiento inédito consecuencia del intento de Golpe en Ecuador, prácticamente todos los Presidentes de América Latina nucleados en UNASUR y coordinados por el Ex Presidente Néstor Kirchner se reunieron en menos de cuatro horas en Buenos Aires para condenar el suceso y elaborar un documento estableciendo los pasos a seguir. Este echo no solo puso de manifiesto la gran unión y solidaridad que existe entre nuestros Presidentes sino también la clara convicción de no retroceder un paso frente a los avances reaccionarios de las oligarquías nacionales y el avance encubierto de los países mas poderosos en su intento por detener el desarrollo económico de la región y así evitar la competencia. Los actuales gobiernos de Cristina, Lula, Correa, Chavez, Mujica y Evo Morales están defendiendo nuestro desarrollo y nuestra soberanía. Es nuestro deber como ciudadanos Argentinos y Latinoamericanos apoyarlos en tan grande tarea.

LEY DE MATRIMONIO IGUALITARIO EL MISMO AMOR LOS MISMOS DERECHOS

El día 15 de julio de 2010 argentina se convirtió en el primer país de América Latina en reconocer el matrimonio civil entre personas del mismo sexo y el noveno país del mundo. Al reconocer la igualdad de derechos entre personas, sin distinguir ni discriminar según su orientación sexual, el Estado argentino, no solo es consecuente con su propia constitución, para la cual todo los ciudadanos somos iguales, sino que se constituye en uno de los Estados mas justos y democráticos.

Estamos orgullos que se haya aprobado la ley porque;

  • Queremos vivir y dejar vivir
  • La calidad humana y ciudadana no guarda ningún tipo de relación con las preferencias sexuales de una persona.
  • Igualar los derechos de las minorías y garantizar la pluralidad de una sociedad es un acto de respeto, nobleza y madurez porque nadie tiene derecho de imponer su propia manera de sentir y querer a los demás.
  • Porque existen diferentes tipos de familia, no solo la heterosexual , que están fundadas en el cariño, el respeto, el amor y esta ley las protege y las consolida.
  • No existe ningún tipo de estudio científico que considere al matrimonio homosexual un impedimento para la plena realización intelectual y emocional de un niño , como tampoco un incentivo para adoptar una determinada orientación sexual.
  • Apoyamos la ley porque todos ganan. La ley no le quita derechos y beneficios a nadie, por el contrario amplia los derechos a aquellos ciudadanos que aun no los tienen.
  • Porque sabemos que negar las distintas realidades en lugar de comprenderlas y canalizarlas no solo es poco inteligente sino que constituye uno de los valores mas bajos de todos. La hipocresía.
  • Porque estamos convencidos que aquellas instituciones anacrónicas que solo buscan su propio beneficio y poder y que no hace mucho se oponían al derecho a voto para la mujer, a la educación laica, al matrimonio civil, al divorcio, a la ley de educación sexual etc , están en plena decadencia y dentro de 376 años si es que aun existen seguramente pedirán disculpas a la sociedad como lo hicieron con Galileo Galilei.

LA OPOSICION NO QUIERE QUE AL PAIS NI A USTED LE VAYA BIEN

La actitud completamente egoísta de negarse a aprobar el presupuesto del gobierno, por parte de la oposición encabezada por Elisa Carrió bajo las ordenes de Hector Magneto pone de manifiesto una vez mas que muchos de estos políticos, son una maquina de impedir la recuperación y desarrollo de nuestro país. El echo de no aprobar el presupuesto, equivale a no aprobar la asignación universal por hijo, el aumento jubilatorio dos veces al año, la creación de las mas de 1000 escuelas y las 7400 obras publicas contempladas en el presupuesto. En 2003 teníamos un 2% del presupuesto destinados a Educación y 6% a pagos de la deuda externa, el proceso de desendeudamiento llevado adelante por la gestión de Néstor Kirchner y la gestión de la actual Presidenta nos permite invertir la ecuación, destinando 2% al pago de la deuda y 6% a gastos de Educación. La deuda externa ha dejado de ser un condicionante para nuestra economía. Este es el nuevo camino que prometimos al pueblo en Mayo de 2003 y que con aciertos y desaciertos venimos recorriendo, cumpliendo siempre con lo prometido y honrando el voto de los ciudadanos. Desde 1983 tanto Ricardo Alfonsin, Carlos Menem, Fernando De la Rua y Eduardo Duhalde contaron con la aprobación del presupuesto, entonces porque no se lo aprueban a nuestra Presidenta?

Quizás una reflexión acertada dirá que, a esta oposición solo le interesa llegar al poder a cualquier precio y así poder defender sus intereses mezquinos y el de las corporaciones económicas que tanto daño le han hecho al país. Frenar el presupuesto, es un intento por impedir que el gobierno pueda seguir por el camino del crecimiento, de la inclusión y de la soberanía. La oposición sabe que los ciudadanos vamos a reelegir a quienes trabajan enserio por la Nación. Ellos ya no tienen lugar en la sociedad , nadie les cree y están dispuestos a hacer cualquier cosa para que al gobierno y a los argentinos no nos vaya bien y así presentarse ellos como la alternativa salvadora, esto es lo que siempre quisieron por eso se opusieron a todas las leyes que hemos logrado y que constituyen un verdadero ejemplo de republica en el mundo entero. Los intereses que representan son muy evidentes y no son justamente los del pueblo. Nosotros fieles a nuestras convicciones y por respeto a todos los argentinos seguimos por este camino virtuosos con o sin presupuesto.

Tengamos memoria


Los diputados de la oposición que votaron el 82% móvil , en el año 2000 decían que los problemas de la Argentina se solucionaban vendiendo el avión Presidencial.

  • ¿ A que gobierno no le gustaría dar buenas noticias? A todos..!! pues la buena gestión y las buenas noticias son lo que permiten el apoyo y la continuidad de un gobierno.
  • ¿Pero que preferimos? ¿Un gobierno que se dedique a dar buenas noticias y hacer promesas aun cuando sabe que es imposible cumplirlas, o preferimos un gobierno que solo promete lo que sabe que puede cumplir? Estas preguntas nos explican porque el gobierno de Cristina Fernández veto la Ley para aumentar al 82 por ciento móvil las jubilaciones. Porque es un gobierno que con aciertos y desaciertos hace las cosas seriamente y no promete lo que sabe que no puede cumplir. Este gobierno no juega con las expectativas de su gente, a diferencia de la oposición, que al no contar con un modelo de país propio, en una clara jugada oportunista trata de presionar al gobierno con una Ley inviable que nada tiene que ver con defender la situación de los jubilados. Esta política oportunista que solo busca golpear políticamente al gobierno quedo totalmente al descubierto en las palabras del mismo Vicepresidente Cobos que en un acto de absoluta irresponsabilidad y falta de seriedad dijo “Votaremos esta Ley después veremos como la financiamos”

Es importante recordar que desde 2003 se aumentó 498 por ciento las jubilaciones que estaban congeladas, y quienes hoy hablan e impulsaron esta nueva ley fueron los que le descontaron el 13 por ciento a los jubilados y declararon el default. Gracias al actual gobierno las jubilaciones se ajustan por ley en marzo y en agosto de cada año. Aun falta mucho para que nuestros abuelos cuenten con una jubilación que realmente les permita tener una buena calidad de vida, este gobierno trabaja día a día para ello de una manera seria y racional, para que las mejoras sean realmente sustentables en el tiempo y no una simple promesa demagógica e irracional que solo genere falsas expectativas.

LA CAMPORA